Vivir entre palmeras. Murcia

Esta casa, situada en el Mirador de Agridulce, se concibió como una atalaya desde la que observar la ciudad de Murcia, una infraestructura a colonizar donde poder disfrutar del día a día teniendo como punto de fuga las vistas hacia el cambiante valle murciano. Su materialidad es híbrida entre elementos naturales y artificiales, mezclando hormigón, corcho, policarbonato, PRFV, césped artificial y vegetación natural. Ésta configura espacios flexibles y cualificados que son transformados por los objetos de la familia que la habita. Intentar dormir a la sombra del porche junto a la piscina mientras los niños saltan en la cama elástica, persiguen una gallina que ha escapado del corral. Atravesar volando el jardín a toda velocidad en la tirolina colgada de las palmeras mientras el perro te persigue ladrando de alegría. Tocar la batería o la guitarra mientras alguien prepara las bebidas y, si falta algo, subir por la escalera de corcho triangulado a recoger albahaca y naranjas a la huerta de la cubierta superior. Todos los escenarios posibles que esta familia llena de energía ha imaginado, se hacen realidad siempre con la ciudad y las montañas de telón de fondo.










